Versão Inglês

Ano:  1952  Vol. 20   Ed. 6  - Novembro - Dezembro - ()

Seção: Trabalhos Originais

Páginas: 207 a 209

 

BIOPSIA EN EL CÂNCER DE LARINGE

Autor(es): DEL COMITÉ LATINO - AMERICANO PARA EL ESTUDO DEL CÂNCER LARINGEO
Secretaria: Charrua, 4165 - Montevideo

Cuando el cáncer se localiza en un órgano accesible a la visión directa, la biopsia es una norma establecida y es uno de los tiempos previos al tratamiento del que no se puede prescindir.

Hemos abandonado el concepto de la peligrosidad de la biopsia, por considerar inconsistentes los argumentos en favor de la posibilidad de metástasis e infecciones.

Esta solo podria requerír cuidados especiales en el sarcoma, pero no en el epitelioma tipo maligno, que se encuentra casi siempre en la laringe.

Realizada con un mínimo de cuidado y recurriendo a la técnica correcta, es un procedimiento inocuo, breve e indoloro.

En general es preferible el estudio de un trozo de tejido por biopsía, que el estudio de un frotis tomado en la parte ulcerada del tumor.

Las condiciones indispensables para la obtención de una buena biopsia son:

a) Buena anestesia: Usamos la anestesia local de contacto (Pantocaína 2% cocaína 10%) muchas veces ayudada por la anestesia de base (Morfina más atropina). Para circunstancias especiales recurrimos a otro tipo de anestesia.

b) Buena visualización de la lesión: La via indirecta no siempre permite la correcta vísualización de la lesión, es conveniente realizar la toma bajo el control directo de la vista, recurriendo a la laringoscopía directa e inclusive a la laringoscopía por suspensión, en los casos en que no sea posible hacerla correctamente por laringoscopía indirecta, o bien como norma general.

c) Realizar el control de la toma: Realizada la biopsia debe ser controlada la zona de donde esta se ha tomado, aspirando la sangre y esperando breves minutos, esta maniobra se realiza sin inconvenientes.

d) Estudio anatomopatológico: El material obtenido debe ser colocado en un tubo con solución de formol al 10 % y proceder a su identificación inmediata para evitar errores. Para circunstancias especiales puede colocarse en glicerina u otros medios, (investigación de hongos), sugiro fisiológico, (investigación bacteriológica) o remitirlo, fresco, para su 'Sección en frio, o su inclusive en otros medios, de acuerdo con el; anatomo patólogo que deba estudiarlo.

El material debe ir acompanado por los datos clínicos más importantes del caso indicando la sospecha clínica y el lugar de la toma, con lo que el anatoma-patólogo puede ayudarse en la interpretación delas imágenes microscópicas.

Pues bien, aún con todas estas medidas lá biopsia puede ser negativa. Así llamamos a aquellas biopsias cuyo informe no concuerda con la clínica, que sin duda debe primar. Una biopsia negativa no invalida un diagnóstico. Es necesario repetirla hasta que se obtenga un informe que concuerde con el aspecto de la lesión y el cuadro sintomatológico del paciente.

En presencia de uno de estos casos el cirujano está autorizado a realizar una exploración quirúrgica que, según la localización del tumor se hará por tirotomía o faringotomía y haver si es posible el examen extemporáneo o inmediato, por congelación, de una biopsia quitada por ese medio.

En casos de gran experiencia podrá el cirujano, ante la certidumbre clínica, verificar la operatión necesaria, o el radioterapeuta haver el tratamiento indicado, aún con biopsias negativas. En general, si la biopsia por congelación es negativa, será conveniente esperar el resultado de una segunda biopsia tomada en el mismo acto y examinada por el procedimiento lento.

La biopsia de los ganglios del cuello se reservará para los casos en que se haya agotado la investigación de la lesión primaria. Se hará primero la punción biopsia ganglionar, cuyo examen se confiará a persona particularmente entrenada; si ta punción biopsia es negativa se estará autorizado a extirpar un ganglio, eligiendo el más sospechoso, o bien un grupo ganglionar o un segmento de ganglio, según el caso.

Los ganglios deben ser investigados durante el acto quirúrgico, en todos los casos en que la localización y extensión del proceso haga presumible su siembra experiencia nos ha demostrado que con frecuencia en pacientes con ganglios no palpables pueden existir adenopatías sembradas. En presencia de adenomegalías es conveniente proceder al vaciamiento sistemático. El estudio anatomopatológico puede tener valor pronóstico, ya sea por el grado de difereneiación alcanzado por el tumor o por el estudio del tejido donde se realizan la sección comprobando así la extensión del mismo.

En muchos casos será conveniente el estudio anatomo patológica de un fragmento tomado en la zona de sección operatoria, después de extirpar un tumor.

Las biopsias sucesivas durante el tratamiento Roentgenterápico sirven más para un estudio de los efectos de las radiaciones que coma indicación para la dosificación de los rayos.

Resumiendo creemos; que la anatomia patológica puede prestar al cirujano y al radioterapeuta la ayuda que enunciamos en los sigueintes puntos:

1.º - Confirma el diagnóstico en los casos de sospecha clínica.
2.º - Diagnostica en los casos en que no hay sospecha clínica.
3.º - Corrige o confirma un diagnóstico clínico.
4.º - Determina la extensión del proceso.
5.º - Determina la extensión del acto quirúrgico.
6.º - Puede ayudar al pronóstico.
7.º - Puede contribuir a determinar la causa de la muerte en casos quirúrgicos o clínicos.
8.º - Hace la correlacìón des los datos clínicos y patológicos.

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